HISTAMÉRICA

Grupo de investigación de Historia de América de la Universidad de Santiago de Compostela

Nuestro homenaje a Mila, amiga y compañera

Mila con su mentora, Marisa Pazos

Hay personas que, sin que muchas veces nos demos cuenta, de manera discreta son una constante en nuestra vida. Así le ocurrió a HistAmérica, y a buena parte de sus miembros en las últimas dos décadas, con Mila. Aquella chica menuda, de ojos vivos, carácter afable, voz suave y modos dulces llegó a HistAmérica en los primeros dos mil. Ya cuando era estudiante de Licenciatura en nuestra Facultad de Historia demostró su interés por América Latina, y pronto, de la mano de Marisa Pazos, se fue incorporando a nuestras actividades. En aquellos años fue parte del magnífico grupo que durante varios años trabajó en la Biblioteca América y que culminó en 2004 con la exposición de su centenario. Eran casi los albores de HistAmérica, tal y como lo conocemos hoy, como grupo unido, de amigos antes que investigadores, de gente que ya colaboraba estrechamente en equipo para crecer y generar producción académica americanista, y que, ante todo, fomentando relaciones y querencias que germinaban entonces y continúan desarrollándose hoy, han hecho del grupo un referente a escala nacional.

Una parte de este trabajo de conjunto fue obra de Mila quien, con su constancia, y sobre todo por su carácter, estuvo siempre presente casi sin hacerse notar dada su natural sencillez y humildad. Transitó con nosotros muchos caminos, colaborando con extraordinaria generosidad, mientras se dedicaba a sus investigaciones sobre la emigración estradense hacia América que estaban a punto de culminar en su Tesis Doctoral. En este capítulo se ganó muchas otras amistades y simpatías que ahora, en el momento de su trágica muerte, descubrimos eran no un mar, sino todo un océano. En su nombre y en su memoria, sus compañeros de HistAmérica tomaremos el relevo de ese trabajo que ya estaba tan próximo a su final, para que su legado académico quede vinculado para siempre a las gentes de A Estrada que fueron protagonistas de la emigración y a las que dedicó tantos y tan buenos años de su vida.

Por esas cosas del querer, Mila había unido ahora su vida a la de otro americanista de la Universidad de Zaragoza, Carlos Sancho, a quien junto con su familia, desde HistÁmerica dedicamos este recuerdo de la que fue nuestra compañera y amiga.

HistAmérica

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Esta entrada fue publicada el abril 23, 2018 por en Uncategorized.
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